Shame: cuando el amor se excluye

Shame, segundo largometraje de Steve McQueen, considerado por la crítica internacional como una obra maestra, es un excelente documento que nos muestra en imágenes una modalidad existencial cada vez más frecuente: se trata de hombres y mujeres con vidas vacías y rutinarias. La falta de proyectos personales muestra un deseo precario o inexistente, en apariencia parecerían deprimidos. Otras veces se presentan junto a un goce unido a diferentes objetos,  generándose adicciones de mayor o menos calado: comida, drogas, sexo.
Diferentes analistas hacen referencia a algunas características de nuestra contemporaneidad:  Gilles Lipovetsky con los términos de La era de vacío y El imperio de lo efímero, hacer referencia a nuevas actitudes como son: la apatía , la indiferencia y la desercción junto a una acusada  tendencia al individualismo, Zygmunt Bauman acuñarà el término Sociedad Líquida para referir la inconsistencia de los vínculos e instituciones y psicoanalistas como Massimo Recalcatidenomina Clínica de vacío, a esos Nuevos síntoma, que empiezan a inundar nuestras consultas.
Desde Sigmund Freud sabemos que el estadio más profundo, por ser el primero de todos, del amor, es el llamado amor narcisista. Todo lo que experimentamos en el curso de nuestro desarrollo deja huellas en nosotros, en cierto modo se conserva en nuestra evolución, o sea que todavía opera de forma remota y cuando nuestro desarrollo experimentó trastornos y nuestra vía afectiva no pudo desenvolverse de un modo óptimo, estas huellas operan precisamente con más eficacia que en el desarrollo normal en los puntos más perturbados. El amor narcisista, es un amor fundamental, porque el amor para poder evolucionar y volverse hacia el otro en forma de amor, ternura o solidaridad necesita tener una base firme que es el llamado narcisismo.
Una falla narcisista en el orden de la ausencia, el defecto o el exceso en ese amor primario, amor que toma por objeto el sí mismo del ser humano.
El sujeto humano, en diferencia a los animales, debe educar su razón y sus sentimientos pero correlativamente, es más desvalido al nacer. J.Lacan va a decir que el ser humano es un ser “prematuro” y por lo tanto muy dependiente en sus orígenes eso supone que para que un bebe crezca adecuadamente requiere amor y cuidados en forma de leche y de palabras.
Podríamos decir que la etapa narcisistíca (que será proseguida por la etapa edipíca), es la “escuela de la vida”.
Con el termino Clínica del Vacío se pretende definir, un aspecto crucial
de la clínica psicoanalítica contemporánea. Esta clínica esta determinada por una problemática que afecta directamente a la constitución narcisista del sujeto y que coloca al sujeto frente a un goce asexuado. Se trata de un goce autista vinculado a consumos compulsivos o adictivos.
La civilización tiene como función el dominio de los instintos por parte de la razón, eso es la capacidad de satisfacerlos de manera ordenada y limitada. Las religiones tienden a ejercer una función moduladora de los impulsos. La LEY (y no me refiero a las leyes de los juzgados) tiene en principio como función regular y limitar los instintos humanos, lo cual hace posible la convivencia.
La patología narcisista pues, entre otras cosas, supone dar rienda suelta a los impulsos y una nula consideración por los derechos o necesidades ajenas, no hay LEY que medie.
Shamees un excelente film que nos ayudan a pensar en esa Nueva Clínica.
Shame muestra la vida de un hombre , Brandon, de treinta y tantos años. Su vida es del todo aséptica: no mantiene una relación afectiva con nadie, vive solo, su casa está exenta de objetos que apunten a algo del deseo, su trabajo es un tramite que no tiene ningún valor. El amor y el deseo están ausentes.
Su actividad básicamente esta alrededor del consumo de sexo: sexo on-line, revistas, prostitutas, rollos de una noche….
No hay ambiciones, sueños, ni historia. Es un hombre frio, producto del capitalismo. Su monótona vida quedará alterada por la presencia de dos mujeres: su hermana y una compañera de trabajo. Su monótona vida quedará alterada por la presencia de dos mujeres: su hermana y una compañera de trabajo. Ambas le interrogan por su deseo, por sus sueños pero ahí se encuentran con un muro.
Cuando su compañera de trabajo logra producir algo del orden del deseo o del amor entonces resulta impotente, la angustia se dispara  y ni la cocaína puede remediarlo y solo será  atemperárado sodomizando a una prostituta ante un ventanal transparente, metáfora de la pantalla.(La interrupción de las pantallas e internet en la subjetividad ha modificado profundamente los modos de constituir la realidad psíquica. La presencia física del Otro, parece no ser una condición necesaria.)
Atrapado  en el narcisismo vive en él y para él en un permanente circulo autoerótico.
La inconsistencia yoica y de identidad que se exterioriza en falta de continuidad y de compromiso en los vínculos, llega a producir  la
incapacidad para el vínculo, para el afecto y los sentimientos.
Isabel Cavallé Miranda

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